Las Perseidas iluminan el cielo de Canarias con hasta 100 meteoros por hora

La lluvia de estrellas alcanzará su máximo esplendor en la madrugada del jueves, facilitada por la Luna nueva.

Cielo nocturno estrellado sobre un paisaje volcánico de Canarias.
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Cielo nocturno estrellado sobre un paisaje volcánico de Canarias.

La lluvia de estrellas Perseidas alcanzará su máximo esplendor en la madrugada del jueves 13 de agosto, ofreciendo hasta 100 meteoros por hora en Canarias, con la ventaja de una Luna nueva que facilitará su observación.

Las noches del miércoles 12 al jueves 13 de agosto son ideales para observar las Perseidas, uno de los eventos astronómicos más esperados del verano. Este año, el fenómeno alcanzará su punto álgido entre las 02.00 y las 03.00 horas del jueves, con una previsión de hasta 100 meteoros por hora.
Jonay González, coordinador de investigación del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), destaca que la ausencia de luz lunar, debido a que la Luna estará nueva tras un reciente eclipse, favorecerá la visibilidad de estas estrellas fugaces. No es necesario desplazarse a zonas de gran altitud; basta con alejarse de la contaminación lumínica de ciudades como Las Palmas de Gran Canaria o Santa Cruz de Tenerife.
González señala que Canarias posee uno de los mejores cielos del mundo para la observación astronómica, lo que permite disfrutar del fenómeno con gran claridad en casi cualquier punto alejado de la urbe. Las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios a zonas de cumbre y forestales, especialmente ante el riesgo de aglomeraciones e incendios.
Las Perseidas, también conocidas como las lágrimas de San Lorenzo, seguirán siendo visibles durante las noches del jueves y viernes, aunque con una menor frecuencia de meteoros.
Este fenómeno se produce cuando la Tierra atraviesa la estela de polvo y hielo dejada por el cometa Swift-Tuttle. Las partículas, algunas del tamaño de un grano de arena, entran en la atmósfera a velocidades de hasta 250.000 kilómetros por hora, generando los destellos de luz característicos de las estrellas fugaces. Su nombre proviene de la constelación de Perseo, punto del que parecen emanar.