La playa de Las Canteras, en Las Palmas de Gran Canaria, ha sido escenario de la retirada de vestigios industriales que habían permanecido sepultados durante décadas. La acción municipal se produce como consecuencia de los continuos temporales del último invierno, que han provocado una notable falta de arena y han dejado al descubierto estructuras metálicas.
Entre los elementos retirados se encuentran vestigios de la antigua central eléctrica de La Cícer y otros materiales de antiguos usos. Estos afloramientos son recurrentes cuando se producen cambios significativos en la composición de la playa debido a la acción del oleaje. La concejalía de Ciudad de Mar, dirigida por Pedro Quevedo, ha intervenido para retirar una estructura circular que generaba quejas entre los usuarios por suponer un obstáculo y un riesgo debido a sus elementos metálicos oxidados.
La estructura se encontraba cerca de la confluencia de las calles Churruca y Portugal. La escalera de acceso al paseo en ese punto llevaba precintada desde marzo por motivos de seguridad, ya que la falta de arena había dejado al descubierto su base y parte del propio paseo. Los temporales, especialmente la borrasca Therese, han sido determinantes para la aparición de estos restos.
Las autoridades explican que solo pueden retirar elementos artificiales que afloran a la superficie, ya que la intervención en el medio natural requiere permisos de Costas. Si los restos vuelven a quedar sepultados, no se destapan para evitar alterar la playa. En ocasiones anteriores, ha sido necesario solicitar permisos específicos para retirar vestigios semienterrados.
Paralelamente, Ciudad de Mar trabaja en la restauración de la playa tras los daños causados por Therese, especialmente en la zona de La Cícer, donde el oleaje retiró arena y depositó piedras. A pesar de que han transcurrido casi tres meses, el arenal no ha recuperado su estado original. Se ha solicitado al Gobierno de Canarias ayuda para restituir el perfil de la playa, ante las quejas de las escuelas de surf por las dificultades para practicar su deporte.
Técnicos de la ULPGC realizaron un levantamiento topográfico para determinar las acciones a seguir. Una investigadora del convenio entre el Ayuntamiento y la Universidad, María José Sánchez, señaló en mayo que la arena se encuentra en la zona sumergida y se espera que regrese con los vientos alisios. Una intervención forzada podría afectar al equilibrio del ecosistema.
Los temporales también han causado daños en el paseo de Las Canteras, con nuevas grietas y huecos en Los Lisos y Muro Marrero, cerca de Playa Chica. Un estudio de Urbanismo encargado en febrero no ha requerido actuaciones de emergencia. El proyecto de reparación del Muro Marrero, presupuestado en 835.000 euros, quedó desierto el año pasado y se prevé licitarlo de nuevo con un precio revisado.




