El club local, la UD Longuera Toscal, y el Organismo Autónomo de Deportes de La Laguna (OAD) han emitido comunicados condenando los hechos. La UD Longuera Toscal expresó su "más absoluta condena" y rechazó "cualquier acto de violencia", asegurando que tomarán medidas disciplinarias contra los implicados y colaborarán con las autoridades para esclarecer lo sucedido.
La entidad norteña lamentó profundamente las situaciones denunciadas por el Club Deportivo Verdellada, enfatizando que el fútbol "no puede ni debe convertirse en un espacio de tensión, amenazas o enfrentamientos". Confirmaron que su estructura "no amparará ninguna conducta que vaya en contra de los valores de respeto, convivencia y deportividad".
Por su parte, el OAD de La Laguna mostró su "más firme condena ante los graves incidentes sufridos por el CD Verdellada", club lagunero, en el fútbol base tinerfeño. Insistieron en que la violencia "no tiene cabida en el deporte", especialmente en categorías formativas, y enviaron su apoyo a los afectados.
Los posicionamientos oficiales surgen después de que el CD Verdellada denunciara públicamente una emboscada al término del partido. Según pruebas en vídeo, aficionados locales agredieron al entrenador y a un defensa, obligando a la expedición a refugiarse en los vestuarios. La Policía Local de Los Realejos intervino para escoltar al equipo visitante, momento en el que un grupo apedreó la guagua, rompiendo cristales y poniendo en riesgo a los futbolistas menores de edad.




