La ausencia de nubes se perfila como la tónica dominante para los próximos días en el archipiélago, acompañada de un incremento gradual y constante de las temperaturas. Esta situación meteorológica ha permitido que las medianías de la isla recuperen una paleta cromática vibrante, donde el verde predomina en campos, barrancos y montañas, un fenómeno poco común para esta época en años anteriores. El azul del agua ha reemplazado los tonos terrosos en presas y embalses, evidenciando el impacto positivo de las precipitaciones invernales.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) pronostica cielos mayormente despejados para el fin de semana y el inicio de la próxima semana. Para el domingo, se espera un ascenso térmico en las medianías y cumbres, especialmente en la provincia occidental, mientras que el resto de las zonas mantendrán temperaturas estables. Esta tendencia de buen tiempo se extenderá hasta el martes, con previsiones de mercurios superando los 20 grados centígrados en gran parte del archipiélago.
Las temperaturas ya reflejan esta tendencia al alza. El viernes, la máxima en Canarias se registró en Tasarte, en La Aldea de San Nicolás, alcanzando los 25.5 grados a las 14:00 horas. Otros puntos como El Matorral de San Bartolomé de Tirajana registraron 23.9 grados, y el Centro Insular de Turismo de Maspalomas llegó a los 23.2 grados. Localidades como Arucas, el Puerto de Mogán y Agaete también superaron los 22 grados, mientras que en Tafira se alcanzaron los 21.3 grados.
Incluso en zonas tradicionalmente más frías como Tejeda y Teror, donde el invierno ha sido riguroso, los termómetros superaron los 20 grados, aunque sin alcanzar los 21 en sus cascos urbanos. Valleseco se mantuvo cerca de la veintena, y San Mateo registró una máxima de 17.5 grados. Este cambio meteorológico invita a la población a desempolvar la ropa más ligera de primavera y verano, que vuelve a ser protagonista en los armarios de la isla.




