La localidad de Valleseco se convirtió este domingo en un punto de encuentro para miles de personas llegadas de diversos puntos de Gran Canaria, así como de visitantes de Asturias y el País Vasco, que acudieron a la IV Feria Regional de la Sidra de Canarias y a la Fiesta del Huevo Duro.
Esta edición de la feria de la sidra puso especial énfasis en el papel fundamental que desempeñan las mujeres en el crecimiento, la innovación y la consolidación del sector sidrero en las Canarias. Cada vez son más las mujeres que lideran proyectos empresariales, impulsan nuevas líneas de innovación y aportan una visión moderna y sostenible a la producción, comercialización, promoción y transformación de la sidra.
La jornada transcurrió en un ambiente festivo, familiar y multitudinario, con la sidra, la gastronomía de kilómetro cero y las tradiciones populares como máximos protagonistas. El recinto ferial y la plaza de San Vicente Ferrer registraron una afluencia constante, lo que provocó que numerosos productos se agotaran antes de las 14:00 horas.
Los más de 1.500 pinchos, elaborados por restaurantes y bares del municipio y distribuidos por el alumnado del IES Bañaderos, fueron consumidos en su totalidad antes de media tarde.
La sidra fue el foco principal del evento. Sidra Tuscany experimentó una demanda constante, mientras que El Lagar de Valleseco, con más de 25 premios nacionales e internacionales, reafirmó su prestigio. Las sidras aromatizadas de higo, kiwi o limón de Valle Secreto también captaron la atención por su innovación.
Un fenómeno destacado de esta edición fue el vermut elaborado a base de sidra por Sidras Fierro, conocido como Sidermut. Las 200 botellas previstas se agotaron durante la feria.
La representación regional se amplió con sidras de Tenerife y La Palma, incluyendo las producciones de Castro & Magán y Sidra La Mirla.




