El evento, que ha logrado consolidarse como una cita clave en el calendario de senderismo de Gran Canaria, permitió a los participantes recorrer tres itinerarios distintos. Los grupos partieron desde Pinos de Gáldar, Fontanales y Las Troyanas, disfrutando de una jornada que fusiona la actividad física con la puesta en valor del patrimonio cultural y natural de la isla.
La organización, que contó con el apoyo de la Federación Canaria de Montañismo, garantizó la seguridad de los caminantes mediante puntos de avituallamiento y asistencia médica a lo largo de los trayectos. La ruta más extensa, iniciada en el Mirador de Pinos de Gáldar, destacó por su belleza paisajística, atravesando zonas de gran valor ecológico como la Finca de Osorio antes de llegar al casco urbano de Teror.
Más allá del ejercicio físico, el proyecto destaca por su componente tecnológico, ya que los usuarios disponen de una aplicación móvil para seguir los recorridos y acceder a información histórica sobre los caminos tradicionales de peregrinación. La jornada concluyó con un acto de convivencia entre los participantes, quienes ya proyectan una futura edición que buscaría conectar la Virgen de la Candelaria en Tenerife con la Virgen del Pino en Gran Canaria.




