Mascotas en Museos de Tenerife: Una Nueva Era de Accesibilidad Cultural

Los museos de la isla se preparan para recibir a perros, gatos y hurones, implementando un periodo de prueba y normativas estrictas para garantizar la convivencia.

Imagen de un perro con correa en el suelo de un museo, con vitrinas de artefactos borrosas al fondo.
IA

Imagen de un perro con correa en el suelo de un museo, con vitrinas de artefactos borrosas al fondo.

Los museos de Tenerife abrirán sus puertas a perros, gatos y hurones, entre otros animales de compañía, tras la aprobación de la Junta Rectora del Organismo Autónomo en marzo, marcando un hito en la accesibilidad cultural de la isla.

La medida, que se alinea con la Ley de Bienestar Animal vigente desde septiembre de 2023, busca hacer los espacios culturales más inclusivos. Antes de su implementación definitiva, la normativa se someterá a un periodo de 30 días de exposición pública para recibir alegaciones y sugerencias, asegurando la participación ciudadana en este importante cambio.
Para evaluar la viabilidad y ajustar los protocolos, se establecerá un periodo de prueba de tres meses. Durante este tiempo, el acceso de animales estará permitido en zonas específicas y debidamente señalizadas del Museo Arqueológico, el Museo de Ciencias Naturales, la Casa Lercaro y la Casa de Carta del Museo de Historia y Antropología.
Las normas de convivencia serán estrictas: los animales deberán permanecer siempre con correa y se aplicará un cupo máximo de acceso, inicialmente limitado a dos animales por planta. Los perros de asistencia y los pertenecientes a las Fuerzas Armadas o Fuerzas y Cuerpos de Seguridad estarán exentos de estas restricciones y podrán acceder sin limitaciones de cupo.
Los animales podrán estar en áreas permitidas o no prohibidas explícitamente, así como en patios y zonas al aire libre. Los dueños serán responsables de garantizar el buen comportamiento de sus mascotas y de la limpieza de sus residuos, evitando cualquier alteración del orden público en las instalaciones museísticas.

La medida hará más accesibles los museos, puesto que hay muchas personas sin hijos y con mascotas, y también personas mayores que se acompañan de sus mascotas para salir a la calle. De esta forma se les está posibilitando el acceso, con las medidas de protección que se detallan en la propuesta.

La decisión se fundamenta en la experiencia positiva de otros museos a nivel nacional que ya han implementado políticas similares. Los responsables del Organismo Autónomo destacaron la complejidad de adaptar estos espacios a la presencia de animales, pero subrayaron el compromiso de ofrecer una experiencia cultural más inclusiva para todos los ciudadanos y sus compañeros peludos.