La capital de Lanzarote se consolida como un punto neurálgico para el turismo de cruceros, superando la cifra de 407.000 visitantes en los primeros siete meses de 2026. Este notable aumento del 15,98% sitúa al puerto de Arrecife a la cabeza del crecimiento entre los puertos estatales de las dos provincias canarias.
Los datos oficiales de la Autoridad Portuaria de Las Palmas subrayan la creciente relevancia de Arrecife en el tráfico de cruceros del Archipiélago. Las instalaciones portuarias de Arrecife, que incluyen Naos, Cruceros y Los Mármoles, contribuyen significativamente, aportando más del 30% de los ingresos de la entidad relacionados con la actividad crucerista.
Este impulso llega tras una exitosa temporada de otoño e invierno y el inicio de la pretemporada 2026-2027. Las navieras han solicitado alrededor de un centenar de escalas previstas hasta finales de diciembre, anticipando una continuación positiva de la actividad.
“"Estos resultados reflejan la consolidación de la ciudad como destino de cruceros y el objetivo de que Lanzarote sea utilizada como puerto base por compañías que operan sus rutas por Canarias."
La actividad se intensificará este lunes, 31 de agosto, con la llegada del Oceania Allura, un crucero de lujo de tamaño medio inaugurado en 2025. Este buque, perteneciente a la clase Allura, cuenta con 11 cubiertas y 613 camarotes, y se espera que llegue a Arrecife con aproximadamente 2.000 personas a bordo antes de continuar su ruta hacia Barcelona.
Las proyecciones sugieren que Arrecife podría superar las 720.000 llegadas de cruceristas al finalizar 2026, marcando un nuevo récord histórico. Este incremento en la llegada de cruceros tiene un impacto económico directo en la capital, beneficiando especialmente al comercio y la restauración.
A diferencia de otros destinos europeos, donde la temporada alta de cruceros se concentra en primavera y verano, en las Islas Canarias el periodo de mayor actividad se sitúa principalmente entre septiembre y abril. Arrecife ha acogido tanto grandes buques como cruceros boutique, dirigidos a un público de alto poder adquisitivo, diversificando así su oferta turística.




