Esta reciente acción se suma a los 17 vehículos que ya fueron enviados al desguace durante los meses de marzo y abril, así como a los 14 coches retirados a principios de año. La iniciativa busca liberar espacio en las calles y mejorar la imagen de las localidades.
El proceso para la retirada de estos vehículos se inicia cuando permanecen aparcados por más de un mes, presentando desperfectos y claros signos de abandono. Una vez constatado el estado del coche, el Ayuntamiento envía un requerimiento al titular para que tenga la oportunidad de retirarlo voluntariamente.
Si transcurre un mes desde la notificación sin que el vehículo sea retirado, se procede a ordenar su traslado a un centro autorizado de tratamiento para su destrucción. Este procedimiento administrativo asegura que se cumplen todos los pasos legales antes de la disposición final de los automóviles.




