La pieza, que representa un testimonio fundamental de la cultura del pueblo majo, ha sido presentada oficialmente en un acto que contó con la presencia de representantes del Cabildo de Fuerteventura. La vasija es considerada una obra singular tanto por su tipología como por sus motivos decorativos, lo que permitirá a los expertos profundizar en el conocimiento de las tradiciones aborígenes de la isla.
La presidenta del Cabildo destacó durante la presentación que esta donación supone un beneficio colectivo, permitiendo que un bien de gran relevancia histórica pase a estar protegido y accesible para toda la ciudadanía. Por su parte, el consejero del área subrayó que esta recuperación se enmarca en la estrategia institucional de reunir el patrimonio disperso de Fuerteventura.
“"Esta incorporación responde a una de las líneas estratégicas del Museo Arqueológico: localizar y recuperar el patrimonio cultural de Fuerteventura que se encuentra disperso en otras colecciones o museos."
La historia de la pieza se remonta a 1971, cuando fue localizada en Las Palmas de Gran Canaria. Tras pasar por diversas manos, fue adquirida en 1996 por el donante, quien ha garantizado su integridad hasta su reciente entrega a la institución insular. El Museo Arqueológico de Fuerteventura someterá ahora el objeto a un proceso de catalogación y estudio detallado para confirmar su contexto histórico exacto.




