La iniciativa El alma de la isla, impulsada por la consejería de Patrimonio Cultural del Cabildo de Fuerteventura, es el resultado de meses de trabajo enfocado en la divulgación y el refuerzo de la identidad local. Este plan incluye rutas guiadas, encuentros con el patrimonio, actividades intergeneracionales y charlas en fiestas populares. Además, se ha puesto en marcha un portal digital, patrimoniofuerteventura.com, que ofrece acceso a publicaciones, catálogos municipales y fichas de bienes patrimoniales, dirigido a investigadores, docentes y estudiantes.
En cuanto a la Montaña de Tindaya, se están llevando a cabo negociaciones con los propietarios de los terrenos para establecer un acceso ordenado que permita su visita bajo condiciones de conservación adecuadas. Esta acción se enmarca en una estrategia clara de conservación, acceso responsable y fomento del conocimiento del patrimonio insular. Otros espacios, como el Morro del Humilladero en Betancuria, ya cuentan con acceso controlado para la observación de podomorfos.
“"El patrimonio no es solo lo material. De hecho, una parte fundamental de nuestra identidad está en la memoria de quienes vivieron la isla hace décadas."
El Cabildo también se enfoca en la recuperación del patrimonio inmaterial, impulsando actividades intergeneracionales en centros educativos para conectar a jóvenes con mayores. Se busca documentar estos testimonios a través de entrevistas y material audiovisual, creando un archivo que preserve la memoria colectiva de Fuerteventura y contribuya a construir una identidad compartida en una isla con una población cada vez más diversa.
Respecto a la conservación de infraestructuras, se aborda la situación de la ermita de Puerto Escondido en La Oliva, que sufrió un acto vandálico. El Ayuntamiento de La Oliva, titular responsable, actuó de inmediato y el Cabildo colaboró en la intervención. Actualmente, el Ayuntamiento trabaja en un proyecto de rehabilitación del entorno. Asimismo, se mencionan la Casa de los Coroneles, propiedad del Gobierno de Canarias, y la Casa del Inglés, responsabilidad del Cabildo de Fuerteventura. Para esta última, se ha realizado una inversión de 600.000 euros en su adquisición y consolidación, y se ha iniciado un proceso de mediación participativa con la ULPGC para definir su futuro uso.
Ante los ataques vandálicos a los yacimientos arqueológicos, el Cabildo propone una combinación de medidas: mejorar la coordinación entre agentes medioambientales, inspección de patrimonio y fuerzas de seguridad; impulsar campañas de concienciación; y estudiar protecciones físicas en casos específicos. También se exploran proyectos tecnológicos desde el Parque Tecnológico para el control y monitoreo de los yacimientos.
En cuanto a la programación cultural, se reconoce la necesidad de mayor presupuesto, pero se destaca la optimización de recursos para multiplicar actividades y mejorar su calidad. Se apuesta por una programación diversa, que abarque diferentes disciplinas artísticas y llegue a toda la isla, facilitando el acceso a las infraestructuras culturales. Se defiende el acceso gratuito a eventos multitudinarios como Arena Negra o el FEM, argumentando que los festivales promovidos por administraciones públicas buscan una rentabilidad social y garantizan el derecho a la cultura.
Finalmente, sobre las infraestructuras culturales, se reconoce una red importante en Fuerteventura. Aunque algunas están en proceso de mejora, se busca dinamizar espacios existentes, como el salón de actos de la estación de guaguas en Morro Jable, para asegurar que todas las localidades tengan acceso a la oferta cultural, dada la limitación de suelo para nuevas construcciones.




