El hallazgo de estos artefactos, que presentaban características compatibles con material de origen militar, llevó a la activación inmediata de los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de situaciones.
Tras el descubrimiento, se alertó al GEDEX de Lanzarote, una unidad especializada en la gestión de artefactos peligrosos. Una evaluación inicial, basada en imágenes, confirmó que los proyectiles representaban un riesgo real.
Mientras se esperaba la llegada de los especialistas, la zona fue acordonada y asegurada para prevenir cualquier incidente. Una vez en el lugar, los técnicos verificaron que los artefactos, de aproximadamente 50 milímetros de calibre, contenían carga explosiva activa.
Los proyectiles fueron retirados por los expertos y trasladados para su destrucción controlada, siguiendo los procedimientos habituales para este tipo de materiales militares.
Desde la Guardia Civil se reitera la importancia de actuar con cautela ante el descubrimiento de objetos sospechosos. Es fundamental no manipularlos, alejarse de la zona y contactar de inmediato con los servicios de emergencia o las fuerzas de seguridad. Asimismo, se recuerda que el material de uso militar está reservado exclusivamente a las Fuerzas Armadas, según la legislación vigente.




