La Gerencia de Servicios Sanitarios de Fuerteventura, dependiente del Gobierno de Canarias, y la Fundación Canaria Pequeño Valiente han formalizado un acuerdo de colaboración con el objetivo de implementar diversas acciones de apoyo a pacientes pediátricos, sus familias y los profesionales del Hospital General de Fuerteventura. Este convenio, con una vigencia inicial de dos años y posibilidad de continuidad, se alinea con la estrategia de humanización de la atención sanitaria del centro.
La firma del acuerdo contó con la presencia del gerente del hospital, Alejandro Miguens, y el presidente de la Fundación, José Juan Jerez, junto a otros representantes sanitarios y de la fundación, como el director del Área de Salud de Fuerteventura, Tomás Pérez, y la directora de Enfermería, María Soledad Iglesias.
Entre las iniciativas clave se encuentra la dinamización socioeducativa en la planta de hospitalización pediátrica, con actividades diseñadas para hacer más llevadera la estancia de los menores, especialmente aquellos en tratamiento oncohematológico y otras patologías. La Fundación también participará en la programación de humanización del centro y en la formación de los profesionales sanitarios, buscando una mejora integral de la calidad asistencial.
Este tipo de acciones son cruciales en la hospitalización infantil, abordando las dimensiones emocional y psicosocial que afectan tanto al menor como a su entorno familiar. La colaboración con la Fundación Canaria Pequeño Valiente permite al hospital ampliar su capacidad de respuesta en estas áreas.
El convenio también contempla un apoyo específico para las familias residentes en Fuerteventura cuyos hijos requieran tratamiento fuera de la isla. El Servicio de Trabajo Social Hospitalario identificará estas situaciones para que la Fundación ofrezca soporte en alojamiento, acompañamiento psicosocial y asesoramiento en trámites, en coordinación con el Servicio Canario de la Salud.
Esta vertiente del acuerdo aborda la necesidad habitual en territorios insulares periféricos de desplazarse para acceder a tratamientos especializados, una carga adicional que el convenio busca aliviar mediante una respuesta coordinada.
Para asegurar la correcta implementación, se creará una mesa de seguimiento técnico que coordinará y evaluará periódicamente la colaboración, garantizando que las iniciativas respondan a las necesidades detectadas.
Además, se organizará al menos una jornada anual sobre el programa de voluntariado, dirigida a los equipos asistenciales, con el fin de fomentar la participación del personal y ampliar la red de apoyo para pacientes pediátricos y sus familias.




