La Policía Nacional ha identificado a un grupo de cinco menores de edad como presuntos autores de una agresión a otro menor en la isla de Fuerteventura y de la posterior difusión de imágenes de los hechos a través de aplicaciones de mensajería instantánea y redes sociales.
La investigación se inició tras la denuncia presentada por los familiares de la víctima, quienes pusieron en conocimiento de la Policía Nacional una agresión ocurrida en la vía pública, según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Canarias.
Como consecuencia de los hechos, el menor agredido sufrió lesiones de carácter leve que precisaron asistencia sanitaria.
Las gestiones practicadas por los investigadores permitieron determinar que varios de los presuntos implicados se habían desplazado desde otro municipio hasta las inmediaciones del domicilio de la víctima. Posteriormente, el menor fue abordado en la vía pública por un grupo de jóvenes.
Según las pesquisas realizadas y el material audiovisual analizado por los agentes, la víctima habría sido objeto de una agresión física mientras otros integrantes del grupo participaban activamente en los hechos o contribuían a la situación de intimidación generada. Uno de los presentes grabó la secuencia con un dispositivo móvil.
Las imágenes fueron posteriormente difundidas a través de diferentes grupos de mensajería instantánea, ampliando el alcance de lo sucedido y aumentando el perjuicio sufrido por la víctima, han resaltado desde la Policía.
Además de las lesiones físicas, la investigación ha puesto de manifiesto el importante impacto emocional derivado de los hechos. El menor experimentó una situación de temor y ansiedad tras la agresión, circunstancia que afectó a su vida cotidiana y a sus relaciones sociales.
Una vez finalizadas las actuaciones policiales, el correspondiente atestado ha sido remitido a la Fiscalía de Menores de Las Palmas, al apreciarse indicios de posibles delitos de lesiones, contra la intimidad y contra la integridad moral.
La Policía Nacional recuerda que la grabación y difusión de imágenes de agresiones, especialmente cuando afectan a menores de edad, puede constituir una conducta delictiva con relevantes consecuencias legales para sus responsables. Insiste en la importancia de denunciar de manera inmediata cualquier episodio de violencia, intimidación o acoso, tanto en el ámbito presencial como digital, con el fin de garantizar la protección de las víctimas y evitar la normalización de este tipo de comportamientos.




