El Área de Salud de Gran Canaria, a través de la Gerencia de Atención Primaria y en coordinación con las unidades de Cuidados Paliativos de los hospitales universitarios, ha implementado un modelo asistencial de atención al final de la vida. Este servicio busca garantizar una atención integral, coordinada, segura y de calidad para las personas en situación de final de vida y sus familias, fortaleciendo el rol de las Zonas Básicas de Salud (ZBS) y los profesionales que habitualmente atienden al paciente.
El objetivo principal es favorecer que el paciente permanezca en su entorno habitual siempre que sea clínicamente posible y acorde a sus preferencias. Se busca reforzar la coordinación entre Atención Primaria y las unidades hospitalarias mediante criterios y circuitos comunes, así como homogeneizar las competencias profesionales en áreas clave como el control de síntomas, la sedación paliativa, el uso de la vía subcutánea y las bombas elastoméricas, y la planificación anticipada de decisiones.
Los equipos de Atención Primaria dispondrán en sus centros del material y la medicación necesarios para responder con rapidez en el domicilio. Además, se ofrecerá acompañamiento a las familias y cuidadores, facilitando información práctica, orientación y soporte en momentos de vulnerabilidad. Este modelo de cuidados paliativos domiciliarios promete continuidad asistencial, una atención más cercana y una mayor capacidad de respuesta, basándose en los valores de humanización, equidad y sostenibilidad organizativa.
La estrategia representa un avance significativo para los profesionales de Atención Primaria de Gran Canaria en el acompañamiento a personas en final de vida y sus familias. Combina cercanía, continuidad, formación profesional, disponibilidad de recursos, coordinación hospitalaria y apoyo familiar.
Actualmente, el despliegue alcanza diecisiete ZBS e incluye formación específica, protocolos comunes, maletines de cuidados paliativos, bombas elastoméricas, catéteres subcutáneos y una guía de procedimientos de alta complejidad accesible por códigos QR. Desde su inicio, ha atendido a más de 130 pacientes, y se prevé su extensión progresiva a toda la isla. Tras su implementación en ZBS como Agaete, Teror y Maspalomas, la siguiente fase contempla la extensión al resto de la isla, homogeneizando formación, protocolos y circuitos de coordinación.
Se suma a esta cobertura el Servicio Especial de Urgencias diurno y nocturno en Las Palmas de Gran Canaria, Telde y Arucas, que garantiza atención domiciliaria las 24 horas para situaciones urgentes fuera del horario ordinario.
Entre las actuaciones concretas se encuentran la elaboración de protocolos y criterios de actuación para reducir la fragmentación asistencial, acciones formativas centralizadas sobre cuidados paliativos domiciliarios, y el diseño de maletines específicos para cuidados básicos y bombas elastoméricas. Se ha dotado a los equipos de catéteres para vía subcutánea y bombas elastoméricas para la administración continua de medicación, asegurando la disponibilidad inmediata de material.
Se ha elaborado una guía práctica con procedimientos, infografías y videoprocedimientos, y se ha incorporado la planificación anticipada de la atención y la participación activa del paciente y la familia. También se ha desarrollado material informativo para familiares sobre qué son los cuidados paliativos, cómo se organiza la atención y el manejo de síntomas.
Esta iniciativa se enmarca en la Estrategia de Cuidados Paliativos de la Comunidad Autónoma de Canarias, que se actualiza dinámicamente y sigue modelos de atención internacionales. La Estrategia de Atención Sanitaria Centrada en la Persona del Servicio Canario de la Salud (SCS) también influye, promoviendo una atención que aporta valor y beneficia tanto a la ciudadanía como al personal sanitario.
Además, el Plan 5C para la atención a la cronicidad compleja en Canarias busca ofrecer una atención integral, personalizada y multidisciplinar a pacientes vulnerables, mejorando su calidad de vida y la sostenibilidad del sistema sanitario. Este plan promueve un modelo proactivo y coordinado, centrado en la dignidad, la accesibilidad, la coordinación sociosanitaria y el soporte a los cuidadores.




