Educadoras infantiles de Gran Canaria exigen condiciones dignas y ratios reducidas

Una movilización en Las Palmas de Gran Canaria ha puesto de manifiesto la precariedad laboral y la necesidad de mejorar la calidad educativa en la etapa de cero a tres años.

Imagen genérica de una manifestación de educadoras infantiles en Gran Canaria.
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Imagen genérica de una manifestación de educadoras infantiles en Gran Canaria.

Una "ola amarilla" de educadoras infantiles se ha manifestado en Gran Canaria para demandar un convenio laboral justo, la reducción de las ratios en las aulas y condiciones de trabajo dignas, subrayando la importancia de la etapa educativa de cero a tres años.

Las profesionales de la educación infantil se han movilizado este martes en Las Palmas de Gran Canaria, recorriendo el Parque de San Telmo, para exigir mejoras en sus condiciones laborales. La principal demanda se centra en la necesidad de un convenio que refleje la importancia de su labor y garantice un entorno educativo de calidad para los más pequeños.

"La etapa educativa de cero a tres no es guardería, es educación. Es donde se construyen vínculos, seguridad, aprendizaje y futuro y eso hoy no se está cuidando como merece."

un manifiesto de las educadoras
Entre las reivindicaciones más destacadas se encuentran la reducción de las ratios de alumnos por aula, que consideran "inviables" con el número actual de profesionales. Han señalado que las aulas están saturadas y que los salarios actuales no corresponden con la responsabilidad que implica el cuidado y la educación de la primera infancia.
Una portavoz de la plataforma de educación de cero a tres años en Canarias ha explicado que estas demandas no son nuevas, pero que el impulso a nivel estatal ha motivado la creación de esta plataforma para luchar por mejores condiciones. Se ha anunciado una nueva movilización, que podría derivar en una huelga, para el próximo 7 de mayo.

"Tenemos dos ojos para 26 niños, que es inviable, es inviable esta situación en general."

una portavoz de las educadoras
Las educadoras también han puesto de manifiesto que sus salarios apenas alcanzan el mínimo interprofesional y han solicitado la implementación de una "pareja educativa", es decir, dos profesionales por aula, para poder ofrecer una atención de mayor calidad. Han enfatizado que la falta de condiciones no se debe a una ausencia de vocación, sino a la carencia de recursos y reconocimiento.
La situación afecta a las educadoras de escuelas municipales, tanto públicas como privadas, y a aquellas que dependen de la Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias. En este último caso, se ha informado del cierre de dos centros, uno en Tenerife y otro en Gran Canaria, para el próximo curso.