Ubicado estratégicamente a los pies del faro, en el inicio o final de la reconocida playa de Maspalomas, El Senador Beach House ha trascendido la mera definición de restaurante para convertirse en un punto de encuentro y refugio. Su reciente renovación ha sido una intervención meticulosa que ha mejorado tanto la estética como la esencia de su cocina, manteniendo la calidad de su servicio ininterrumpido.
Este establecimiento logra un equilibrio complejo entre el encanto de un chiringuito sofisticado y la excelencia de un restaurante de alta cocina. Su filosofía se centra en la frescura del producto y en elaboraciones precisas que realzan el sabor natural de carnes, pescados, arroces y mariscos. En esta nueva etapa, han fortalecido su conexión con el territorio, utilizando productos de la despensa grancanaria, como el cachopo con chorizo de Teror.
La carta de El Senador es impecable, pero hay cinco platos que sus clientes buscan y anhelan, convirtiéndolos en la razón principal para regresar una y otra vez. Estos son los imprescindibles que definen la experiencia culinaria del lugar:
Las papas arrugadas con mojo de El Senador son, para muchos, las mejores de la isla. Su mojo, de receta secreta, es profundo, cremoso y persistente, complementando a la perfección unas papas arrugadas. Otro pilar es la expresión del mar, con frituras precisas como sus crujientes calamares, un antojo favorito de los clientes.
El japo taco, con su adictivo atún rojo macerado y envuelto en una delicada masa filo, se ha convertido en el plato más fotografiado de la isla. Los arroces de El Senador, ejecutados con la tradición mediterránea, son otro punto fuerte, reflejando la calidad de su “local espejo” en Menorca. Finalmente, la langosta con papas fritas y huevos fritos, importada también de Menorca, es el plato más deseado por los comensales, garantizando la máxima frescura al ser seleccionada viva minutos antes de su preparación.




