El técnico del Gran Canaria ha expresado su visión sobre el tramo final de la temporada, calificándolo como una serie de "cuatro finales" que el equipo debe afrontar con la máxima intensidad. Esta declaración se produce en la antesala del esperado derbi contra el Tenerife, un encuentro clave para las aspiraciones del conjunto insular.
El preparador ha elogiado al Tenerife, destacando su inteligencia en el juego y la experiencia de su entrenador. Ha señalado que el rival es el primero en porcentaje de triples y tercero en porcentaje de tiros de dos en la liga, lo que subraya su capacidad ofensiva. También ha resaltado su estilo de juego definido, con control de los tiempos y resolución eficaz de las estrategias defensivas, lo que exige al Gran Canaria un enfoque total para evitar conceder ventajas.
“"Anímicamente, el equipo está muy bien, muy bien"
A pesar de la exigencia del calendario, el cuerpo técnico ha asegurado que el vestuario mantiene una moral alta. Se han aprovechado las últimas semanas para una preparación exhaustiva, incluyendo días de descanso y entrenamientos específicos con partidos organizados. Respecto a la presión competitiva, el técnico ha relativizado la situación, comparándola con desafíos más fundamentales de la vida cotidiana.
“"La gente que tiene presión es la que no le alcanza el dinero para llegar a fin de mes a comer"
Finalmente, el entrenador ha reiterado su plena confianza en la plantilla, asegurando que el cuerpo técnico respalda a los jugadores. El equipo, que se encuentra en óptimas condiciones físicas, se ha concentrado en la "focalización" para maximizar sus fortalezas en esta etapa decisiva de la competición.




