El Estadio de Gran Canaria instalará captanieblas para su riego

El nuevo sistema busca reducir la dependencia del agua potable utilizando la humedad ambiental, la condensación nocturna y la generada por los asistentes.

Detalle de una malla captanieblas integrada en la cubierta de un estadio deportivo.
IA

Detalle de una malla captanieblas integrada en la cubierta de un estadio deportivo.

El proyecto de reforma del Estadio de Gran Canaria incluye la instalación de un sistema captanieblas en su cubierta para el riego del terreno de juego y zonas verdes, aprovechando la humedad ambiental y la generada por los espectadores.

El proyecto de reforma y ampliación del Estadio de Gran Canaria, ubicado en Siete Palmas, contempla la instalación de un sistema captanieblas en la cubierta del recinto. El agua recolectada se destinará al riego del terreno de juego y las zonas verdes, además de apoyar la red de aguas grises, con el objetivo de disminuir la dependencia del agua potable.
Este sistema, denominado La Nube, está diseñado para capturar, conducir y reutilizar el agua procedente de la humedad ambiental, como la niebla o bruma, así como de la condensación nocturna (rocío) y la humedad generada por la transpiración y sudoración de los espectadores durante eventos. La estrategia busca establecer un ciclo cerrado de agua para usos no potables.
La propuesta, incluida en los pliegos del contrato licitado por el Instituto Insular de Deportes, prevé la integración de módulos de malla captadora en la estructura portante de la cubierta, priorizando las zonas elevadas y ventiladas. El agua captada se canalizará, someterá a un pretratamiento básico (retención de sólidos, decantación) y se almacenará en depósitos para su uso.
Las hipótesis iniciales del proyecto estiman una capacidad de recolección diaria de entre 5.000 y 8.000 litros de agua a través de las mallas de la cubierta, que cubrirá una superficie de 40.000 metros cuadrados. Esta cifra variará según el diferencial térmico.
Adicionalmente, se prevé un aporte por condensación nocturna (rocío) estimado en unos 12.000 litros por noche. La humedad generada por la asistencia de público a partidos y eventos también contribuirá significativamente: se calculan entre 15.300 y 16.000 litros para un evento de tres horas, hasta 23.560 litros para uno de ocho horas.