En un acto sencillo, sin presencia de autoridades, los bomberos conmemoraron la memoria de los cuatro profesionales que perdieron la vida el 22 de mayo de 1986 mientras intentaban extinguir las llamas.
El fuego se originó tras la explosión de una bombona en un taller clandestino. El homenaje se realizó junto a una corona de flores.
“"Ustedes, ese día, en ese servicio dieron, para ayudar a la ciudadanía de Las Palmas de Gran Canaria, lo más valioso que todos tenemos... LA VIDA. Hoy, como cada año, sus compañeros les ofrecemos nuestro más sincero respeto y admiración con un minuto de silencio."
Durante el acto, se leyó un texto en recuerdo de las víctimas: el cabo Enrique González Crespo y los bomberos José Manuel Pérez Hernández, Juan José Llamas Mateos y José Juan Medina Domínguez.




