La iniciativa, impulsada por la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias en colaboración con la Consejería de Educación, incorpora 29 nuevos centros, mientras que 17 continúan de ediciones anteriores. Esta expansión consolida la red educativa y permite abordar las distintas realidades insulares frente al cambio climático.
La distribución territorial de los centros participantes es la siguiente: 20 en Gran Canaria, 15 en Tenerife, tres en El Hierro, y dos en La Palma, La Gomera y Fuerteventura respectivamente. Lanzarote y La Graciosa cuentan con un centro cada una.
El proyecto fomenta que el alumnado comprenda el impacto del cambio climático en su entorno cercano y proponga medidas de adaptación. Mediante la formación del profesorado y el uso de recursos educativos adaptados, los estudiantes analizan sus propios centros escolares, identifican espacios expuestos al calor y detectan otras necesidades climáticas para elaborar propuestas ajustadas.
Además del análisis del entorno escolar, el proyecto aborda el impacto sobre el agua, los cambios en la distribución de especies y la vulnerabilidad social. Estas actividades conectan la ciencia con la vida cotidiana, promoviendo el trabajo en equipo y la identificación de problemas y soluciones.
La presencia en las ocho islas amplía el alcance territorial y abre nuevas posibilidades de intercambio de experiencias entre comunidades educativas. El profesorado recibirá formación especializada, apoyo técnico y materiales. Está prevista la celebración del III Encuentro Regional IDAFE para presentar trabajos e intercambiar aprendizajes.
El proyecto IDAFE está cofinanciado por la Unión Europea a través del Programa Canarias FEDER 2021-2027 y forma parte de la Red Canaria de Centros Educativos para la Innovación y Calidad del Aprendizaje Sostenible (Red Canaria-InnovAS). La ejecución corre a cargo de GESPLAN.




