La inversión se centrará en la reparación de las fachadas y la impermeabilización de las cubiertas de las instalaciones educativas. El proyecto, adjudicado a la empresa Oppida I&a Obras S.L., tiene como objetivo principal garantizar la seguridad y el correcto estado de las aulas de la planta alta, así como asegurar la estanqueidad frente a filtraciones de agua.
Los trabajos, que incluyen la reparación de elementos de hormigón, cornisas y resaltes, cuentan con un plazo de ejecución de tres meses a partir de su inicio. Como mejora adicional, la empresa contratista ha asumido una ampliación del plazo de garantía de dos años.
Según el director general de Infraestructuras y Equipamientos Educativos, Iván G. Carro, estas actuaciones forman parte de un programa más amplio de mejoras en centros educativos de todo el archipiélago. El objetivo es actualizar las instalaciones para asegurar el adecuado desarrollo de la actividad educativa, teniendo en cuenta el paso del tiempo y las circunstancias meteorológicas.




