Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil realizaron en abril un registro en un domicilio del municipio grancanario de Santa Brígida. Durante la inspección, localizaron una habitación con diversos ejemplares de fauna exótica, principalmente reptiles y anfibios de especies tropicales, que se mantenían en terrarios y recipientes de plástico.
Entre los animales intervenidos se encontraban iguanas, distintas especies de camaleones y de gecos, dragones barbudos y ranas tropicales. Un informe de la Fundación Neotrópico confirmó que los 19 ejemplares carecían de microchip identificativo. El análisis taxonómico determinó la presencia de cinco ejemplares cuyo comercio está controlado: dos iguanas comunes, un camaleón pantera y dos camaleones de Jackson.
La investigación ha acreditado la existencia de al menos tres parejas reproductoras, incluyendo una hembra en estado de gestación. La posible pérdida, escape o liberación de estos animales en el medio natural podría generar un riesgo para la biodiversidad canaria. Dos de las iguanas comunes recuperadas están catalogadas como especies exóticas invasoras en Canarias.
La vivienda se ubica dentro del Espacio Natural Protegido de Tafira. Por ello, la Guardia Civil ha comunicado las actuaciones a la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias para su valoración técnica y ambiental. Las diligencias, que apuntan a presuntos delitos contra la flora y la fauna, han sido puestas a disposición del Tribunal de Instancia de Las Palmas de Gran Canaria.




