La plaza Stagno, uno de los puntos clave de la visita del Pontífice a Las Palmas de Gran Canaria, se llenó de música y fervor juvenil. Los jóvenes del grupo de los Nazarenos de Vegueta ofrecieron una actuación con timples, guitarras y voces para amenizar la espera de la llegada del Papa León XIV, quien recibirá las llaves de oro de la ciudad en este mismo lugar.
Entre los asistentes se encontraba Samuel Hernández, quien describió al Papa como "un faro para los jóvenes". La participación de jóvenes desde los 16 años en el grupo musical fue destacada como una muestra de que la juventud encuentra espacios para vivir su fe.
“"Hay que buscar a los jóvenes y acercarlos al Señor de otra manera; y si hay que coger una guitarra y cantar, se hace"
La escena reflejó uno de los momentos más cercanos de la visita de León XIV a Canarias, caracterizado por la música, la fe compartida y la implicación activa de una generación en la Iglesia.




