El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha defendido la gestión de la institución durante sus once años al frente, abordando en una entrevista diversos temas de actualidad y proyectos estratégicos para la isla. Morales calificó el debate sobre el estado de la isla como un ejercicio democrático necesario para exponer posiciones y analizar la situación real, rechazando la demagogia y la polarización.
Respecto a la crisis de la vivienda, Morales señaló que la competencia principal recae en el Gobierno de Canarias, aunque el Cabildo colabora en rehabilitación. Criticó la existencia de 211.000 viviendas vacías en la isla y la actuación de fondos buitre, abogando por un análisis profundo del modelo y la regulación de alquileres, en lugar de centrarse únicamente en la construcción de nuevas viviendas.
En el ámbito sociosanitario, destacó que el Cabildo es el único que ha ejecutado un plan sociosanitario propio y ha construido centros, a pesar de que la competencia es regional. Señaló la necesidad de seguir aumentando plazas ante el envejecimiento poblacional y de generar estructuras de atención domiciliaria.
Sobre la movilidad, indicó que se está trabajando en la futura concesión del transporte interurbano, considerando la opción de una empresa pública, y se están recabando informes jurídicos para tomar una decisión.
En turismo, Morales apoyó la implantación de una tasa turística, criticando que el Gobierno de Canarias ceda a presiones sectoriales. Defendió la necesidad de coordinar medidas entre islas y abogó por una moratoria turística que limite la construcción a suelo ya urbanizado.
Abordó también la polémica sentencia que anuló el Plan Insular de Ordenación (PIO), calificándola de errónea e injusta, y confía en que el Tribunal Supremo revoque la decisión. Aseguró que, en el peor de los casos, se volvería al plan de 2004, pero insistió en la solidez del documento actual.
El presidente defendió el proyecto de Salto de Chira como un modelo de desarrollo sostenible y seguridad energética, a pesar de las críticas de una minoría. También detalló la fase de adecuación del sistema para la ampliación a la presa de Las Niñas.
En cuanto al Estadio de Gran Canaria, reconoció la imprevisibilidad de los sobrecostes en obras públicas, pero señaló que se están estudiando ahorros y que la intervención de capital privado agiliza la financiación. La obra está licitada y se espera que comience este año.
Respecto al tren, Morales expresó su confianza en obtener financiación europea y estatal, y lamentó que la dificultad del Gobierno de España para aprobar presupuestos esté frenando la inversión.
Sobre el Club Baloncesto Gran Canaria, reiteró la intención del Cabildo de vender su propiedad, criticando la implicación pública en la gestión de clubes deportivos y echando en falta una mayor implicación del empresariado local. Desmintió rotundamente conversaciones con Miguel Ángel Ramírez, presidente de la UD Las Palmas, sobre la posible adquisición.
Finalmente, anunció que la resolución del recurso sobre el nuevo pabellón de Infecar se espera en pocas semanas, y destacó la próxima apertura del Museo de Bellas Artes de Gran Canaria como un impulso cultural y para la proyección de la isla como capital cultural europea.




