El evento, que premió a más de 60 ejemplares de ganado bovino, caprino, ovino y equino, incluyendo razas autóctonas y criterios de rendimiento, se convirtió en una gran fiesta para la ganadería y el sector primario. La Granja Agrícola Experimental del Cabildo registró un hervidero de visitantes desde primera hora de la mañana, con familias enteras recorriendo los establos donde se exhibían cerca de 1.200 animales de 72 explotaciones.
La feria sirvió no solo como escaparate de los mejores ejemplares, sino también como punto de encuentro para ganaderos y ciudadanos. La asistencia superó con creces las expectativas, evidenciando el interés del público por conocer de cerca el trabajo y los sacrificios de los profesionales del campo. El premio Veterinario Pedro Suárez Pérez al mejor toro vacuno del país fue uno de los galardones destacados.
El presidente del Cabildo, Antonio Morales, calificó el evento como «un espacio imprescindible para el sector ganadero» y un reconocimiento a la dedicación anual de los profesionales. Destacó la «extraordinaria acogida ciudadana», cifrando en unas 40.000 las personas congregadas durante el fin de semana, y definió la feria como «la gran fiesta de la ganadería de Gran Canaria».
Más allá de la competición ganadera, la feria ofreció una amplia gama de productos locales, incluyendo quesos artesanales, frutas, mieles y dulces. También se expusieron animales como el perro presa canario y el cochino negro, además de maquinaria agrícola y productos para el sector primario, completando una oferta diversa que atrajo a un público variado.
La gran afluencia provocó problemas de aparcamiento, con vehículos estacionados en los márgenes de la autovía del norte (GC-2) a su paso por Arucas, lo que puso de manifiesto la necesidad de mejorar la logística para próximos eventos de esta magnitud.




