El Servicio Canario de la Salud (SCS), en colaboración con la Asociación de Enfermedades Raras +Vísibles, ha organizado jornadas de reflexión bajo el lema ‘La Vida en una Gota, ¿Qué cambia tras el cribado neonatal?’. Estas sesiones buscan concienciar sobre la importancia de la prueba del talón y las consecuencias de un diagnóstico tardío.
La directora general de Programas Asistenciales, Antonia María Pérez, recordó que el programa autonómico de cribado neonatal incluye actualmente 49 patologías, superando la cifra del Sistema Nacional de Salud. La unidad de Metabolopatías de Cribado Neonatal del Hospital Universitario de Canarias (HUC), centro de referencia regional, ha analizado 11.061 muestras en lo que va de 2026.
El cribado neonatal consiste en analizar una muestra de sangre del talón del recién nacido para detectar enfermedades graves antes de la aparición de síntomas. Un diagnóstico precoz puede reducir el riesgo de discapacidad y mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes.
El año pasado, se detectaron más de 300 primeras muestras positivas para al menos una de las enfermedades incluidas en el programa, como fibrosis quística, anemia falciforme, hipotiroidismo congénito y fenilcetonuria. Estos casos fueron derivados a las tres unidades clínicas de referencia de la red hospitalaria pública de Canarias.
Las jornadas contaron con la participación de Pedro Lendínez, presidente de la Asociación +Visibles, gerentes de hospitales universitarios de Tenerife y Gran Canaria, especialistas en Bioquímica Clínica y profesionales de Pediatría. Se celebraron mesas de debate para destacar los avances en la detección precoz y la importancia del trabajo coordinado.




