La intervención se produjo tras labores de investigación y vigilancia, en colaboración con profesionales del sector pesquero, que alertaron sobre posibles irregularidades en la comercialización de productos del mar. Los agentes interceptaron un vehículo de carga donde se transportaba camarón, morena, breca y cabrilla.
Durante la inspección, se constató que la mercancía carecía de la documentación reglamentaria que acreditara su origen legal. Además, se detectaron deficiencias en las condiciones de conservación, al no garantizarse adecuadamente la cadena de frío, lo que suponía un riesgo para la salud pública.
Ante la imposibilidad de acreditar la legalidad de las capturas y el riesgo sanitario, la totalidad de la mercancía fue intervenida y destruida, impidiendo así su entrada en la cadena de consumo. Por estos hechos, se han confeccionado las correspondientes denuncias administrativas.
La compra y venta de productos pesqueros fuera de los cauces legalmente establecidos supone un riesgo para la salud pública y dificulta la protección de los recursos marinos.
La Guardia Civil recuerda la importancia de adquirir estos productos únicamente en establecimientos autorizados que garanticen su trazabilidad y seguridad alimentaria.




