La iniciativa busca prevenir la soledad no deseada, reforzar la autonomía personal y favorecer el bienestar físico, psicológico y social de los colectivos más vulnerables. El presidente del Cabildo, Casimiro Curbelo, subrayó la importancia de "promover proyectos que permitan ofrecer una atención más cercana a las personas que presentan mayores necesidades de apoyo y acompañamiento", valorando la labor de las entidades sociales.
La consejera insular de Política Social, Rosa Elena García, destacó que una prioridad es facilitar que las personas mayores y con diversidad funcional puedan continuar viviendo en sus hogares el mayor tiempo posible, con seguridad y autonomía. Incidió en la importancia de prevenir el aislamiento y la soledad, fomentando la participación social.
El proyecto se articula en torno a objetivos como la estimulación cognitiva para mantener funciones ejecutivas y el fomento de la actividad motora para conservar la capacidad funcional. También se promueven hábitos de vida saludables para prevenir la dependencia.
Otro eje central es la prevención del aislamiento social y la soledad no deseada, poniendo el acento en las necesidades individuales para favorecer la participación social y el bienestar emocional, evitando así ingresos innecesarios en centros residenciales.




