La Agrupación Herreña Independiente (AHI), uno de los socios del Gobierno de Canarias junto a Coalición Canaria (CC) y el Partido Popular (PP), intentó introducir una modificación en la futura ley de privatización de las licencias urbanísticas para permitir el uso turístico con alojamientos de hasta 150 metros cuadrados en todo el suelo rústico común y de protección agraria de La Palma, La Gomera y El Hierro. La propuesta buscaba dejar sin efecto el planeamiento vigente y el futuro que prohibiera este tipo de desarrollos.
La enmienda, presentada oralmente como una enmienda in voce, requería unanimidad para su tramitación, pero fue vetada por el PSOE y Nueva Canarias. Coalición Canaria no ha ofrecido una opinión al respecto, mientras que el PP considera que aún no se ha discutido en sede parlamentaria.
La intención de la AHI era vincular esta reforma a la ley de privatización de licencias urbanísticas, una práctica habitual. La propuesta buscaba "desplazar" las determinaciones de los planes territoriales y urbanísticos que prohíben o condicionan el uso turístico en estas zonas.
Si bien la Ley de Islas Verdes de 2019 ya permite el uso turístico en suelo rústico común y agrario, lo hace bajo un marco regulado que exige la compatibilidad con la explotación agrícola y la conservación de valores territoriales. La AHI pretendía que el uso turístico tuviera "eficacia directa y plena", sin necesidad de instrumentos de ordenación específicos y que los requisitos de conservación se considerasen "cumplidos" tras la evaluación ambiental.
La propuesta también establecía reglas técnicas para el desarrollo turístico, como una superficie edificable de entre 20 y 30 metros cuadrados por plaza, edificaciones no superiores a 150 metros cuadrados y de una sola planta, uso de materiales integradores en el paisaje, acceso rodado y plaza de aparcamiento por cada cuatro alojativas.
El impacto de la Ley de Islas Verdes ha sido moderado. En El Hierro, los establecimientos alojativos pasaron de 28 a 31 entre 2019 y 2026; en La Gomera descendieron de 98 a 67; y en La Palma, de 183 a 95, influenciado por la erupción volcánica. El auge de la vivienda vacacional ha sido, sin embargo, exponencial.




