La cifra de residencias autorizadas se desglosa en 1.177 unidades en Puerto Naos y 60 en La Bombilla. Esta medida, ratificada durante la última sesión del Consejo Asesor del Plan Insular de Emergencias de La Palma, forma parte de la estrategia gradual para normalizar la vida en el Valle de Aridane.
La seguridad de los vecinos y comerciantes es el eje central de este proceso. Para garantizarla, se mantiene una vigilancia activa mediante una red de más de 1.500 sensores que monitorizan los niveles de dióxido de carbono tanto en espacios interiores como en el exterior de los núcleos afectados.
El acceso a estas zonas no es generalizado, sino que se gestiona mediante protocolos técnicos que evalúan la situación de cada vivienda y local de forma individual. Los interesados deben completar la documentación requerida por la corporación insular antes de proceder a la reapertura de sus propiedades o negocios.




