La Palma impulsa el proyecto LPQI para conectar telescopios y observar el universo con precisión inédita

La iniciativa busca aprovechar infraestructuras astronómicas existentes en el Roque de los Muchachos para crear una red de observación avanzada y potenciar el desarrollo tecnológico y el empleo en la…

Paisaje volcánico de Canarias con el Teide al fondo y vegetación exuberante.
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Paisaje volcánico de Canarias con el Teide al fondo y vegetación exuberante.

El proyecto La Palma Quantum Interferometer (LPQI) conectará varios telescopios del Roque de los Muchachos para lograr una precisión de observación cósmica sin precedentes, impulsando la tecnología y la economía local.

El Roque de los Muchachos en La Palma será el escenario del ambicioso proyecto La Palma Quantum Interferometer (LPQI). Esta iniciativa pionera busca interconectar varios de los telescopios ya instalados para funcionar como una red de observación unificada, alcanzando una precisión nunca antes vista en el estudio del universo. El proyecto no solo aspira a revolucionar la astronomía, sino también a generar un impacto significativo en la isla, promoviendo el desarrollo tecnológico, la creación de empleo cualificado y la actividad empresarial, en un momento crucial para su reconstrucción post-volcánica.
La actividad astronómica es un pilar fundamental tanto para el paisaje científico como para la economía de La Palma. La presencia de los telescopios en el Roque de los Muchachos ya sustenta a un equipo de astrónomos, ingenieros, informáticos y técnicos, además de a empresas especializadas en tecnología. El LPQI representa un salto cualitativo al proponer la sincronización de múltiples telescopios para que operen como un único instrumento de observación.
Paco Prada, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (CSIC) y vinculado al Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), lidera este proyecto. Durante un encuentro celebrado en IACTEC, en La Laguna, defendió la viabilidad de utilizar las infraestructuras existentes para la observación conjunta de los telescopios.
La primera fase, denominada LPQI Pathfinder, unirá el Nordic Optical Telescope y el Telescopio Nazionale Galileo, situados a unos 550 metros de distancia. Posteriormente, se contempla la incorporación de otros instrumentos como el Gran Telescopio Canarias, el William Herschel y el Isaac Newton, extendiendo la red hasta 1,55 kilómetros.
El sistema se basará en la detección y comparación de fotones individuales, las partículas de luz, en lugar de la simple combinación de imágenes. Mediante la comparación de las señales de diferentes telescopios, se pretende alcanzar una resolución de aproximadamente 50 microsegundos de arco, una capacidad que podría ser hasta mil veces superior a la del Hubble o el James Webb para ciertos estudios.
Esta precisión permitirá analizar en detalle estrellas que actualmente se ven como meros puntos de luz, así como estudiar supernovas y las inmediaciones de objetos compactos. El componente cuántico del proyecto reside en la detección de fotones individuales, el registro exacto de su llegada y el procesamiento de volúmenes masivos de datos.
Un objetivo clave del LPQI es asegurar un impacto económico y tecnológico duradero en La Palma. Para ello, ya se ha establecido una sede en el puerto de Tazacorte, equipada con oficina y laboratorio, destinada a acercar el desarrollo tecnológico al territorio y complementar la labor científica de las cumbres.
La iniciativa incluye la formación de profesionales, la atracción de empresas y el desarrollo local de componentes, programas y servicios. Un ejemplo es la creación en España de un sensor SPAD, un microchip avanzado para la detección de fotones individuales con alta precisión temporal. La inversión prevista para este sensor es de 14,5 millones de euros, con financiación del CDTI y fondos europeos, supervisión científica del Instituto de Astrofísica de Andalucía y validación en el Gran Telescopio Canarias.
El desarrollo de esta tecnología cuántica busca facilitar la transferencia de conocimiento a otros sectores. La creación de detectores, programas y sistemas ópticos para resolver desafíos científicos dota a las empresas de capacidades aplicables a diversas actividades, fomentando así el empleo tecnológico.
El workshop celebrado en La Laguna reunió a científicos, ingenieros, empresas, entidades financieras y personal de la administración. En la apertura intervinieron Valentín Martínez Pillet (director del IAC), Javier Franco Hormiga (director de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información) y Héctor Izquierdo (comisionado para la Reconstrucción de La Palma).
Una mesa redonda, moderada por José Fernández, abordó temas cruciales como la ciencia, la financiación y el desarrollo territorial, incluyendo la contratación, la formación, el apoyo a empresas locales y el retorno económico de estos proyectos.
Las sesiones técnicas detallaron avances en cámaras, electrónica, sincronización y software para la coordinación de telescopios. Participaron Adriano Ghedina (experiencia TNG), Jacob Clasen (experiencia NOT), Guillermo González de Rivera (desarrollo electrónico) y el Real Instituto y Observatorio de la Armada (medición precisa del tiempo).
Se estima que la actividad científica y astrofísica representa actualmente alrededor del 4 % del producto interior bruto de La Palma. Con proyectos como el LPQI, el Telescopio Solar Europeo y el futuro observatorio CTAO, se prevé que esta contribución pueda acercarse al 10 % en los próximos años.
Estas proyecciones dependen de la financiación, los plazos y la capacidad de convertir las inversiones en tejido productivo local. El objetivo es que la presencia de grandes instalaciones científicas en la isla se traduzca en contratos tecnológicos, formación y empleo cualificado permanente en Canarias.
La posible llegada del TMT (Thirty Meter Telescope) supondría un impulso adicional, pero la estrategia del LPQI no depende de esta decisión. Se basa en el aprovechamiento de telescopios ya existentes y la cooperación entre ellos.
El LPQI aspira a ser una nueva ventana para la observación del universo y, simultáneamente, a fortalecer la capacidad de La Palma para generar actividad ligada a la investigación, la tecnología y el empleo cualificado. La iniciativa busca que los beneficios de la ciencia trasciendan los observatorios y contribuyan a la diversificación económica de una isla que aún afronta las secuelas del volcán.