Estos innovadores dispositivos de estimulación sensorial están diseñados para ayudar a los usuarios a participar en entornos potencialmente abrumadores, como conciertos o eventos, transformando las vibraciones del sonido en sensaciones táctiles. Según Ángeles Fernández, responsable del área de Acción Social, estas mochilas posibilitan que las personas con deterioro auditivo o discapacidad auditiva puedan sentir la música durante los actos celebrados en la isla.
Inspiradas en los trabajos del terapeuta Juan Ayres sobre procesamiento sensorial en las décadas de 1960 y 1970, estas mochilas portátiles comenzaron a popularizarse alrededor del año 2000. Escuelas, museos y hospitales desarrollaron kits similares para mejorar la accesibilidad y la inclusión de personas con discapacidad.
Las mochilas entregadas en La Palma están específicamente preparadas para superar barreras auditivas. Aunque existen modelos para regulación sensorial general, escolares, viajes, entornos clínicos y terapéuticos, estos dispositivos se conectan a la mesa de sonido durante conciertos, traduciendo la señal en vibraciones que se sienten en todo el cuerpo. Originalmente concebidas como mochilas, ya existen prototipos en forma de chaleco que permiten sentir las vibraciones en el torso y la cintura, ofreciendo una experiencia sonora envolvente a través del tacto.
Experiencias previas en el ámbito del espectáculo en Canarias han demostrado la efectividad de estas mochilas. Eventos como el show de Mayumana en Tenerife, el Granca Live Fest o el FiestoRon han sido escenarios de su uso. Además, el Ayuntamiento de La Laguna colaboró con Funcasor para que jóvenes con sordera aprendieran a bailar con ellas, destacando su potencial educativo y de ocio.
La implementación de estas mochilas en la agenda cultural del archipiélago, utilizada a diferente escala desde 2019, presenta tanto beneficios como limitaciones. Fomentan la autonomía, previenen crisis por sobrecarga sensorial y facilitan la inclusión. Sin embargo, no son un tratamiento en sí mismas y requieren adaptación a las necesidades individuales, siendo su eficacia óptima cuando se complementan con el asesoramiento de profesionales, educadores o familiares.




