La CEL subraya la necesidad de monitorear de cerca el panorama global, marcado por la incertidumbre generada por el conflicto en Irán. Este escenario podría impactar la economía de Lanzarote a través de factores como el aumento de los costes energéticos, el transporte, la inflación y, crucialmente, la actividad turística.
“"El actual entorno internacional aconseja mantener una visión prudente y preventiva, en un momento en el que los indicadores de confianza empresarial están a la baja."
La entidad empresarial ha manifestado su inquietud, destacando que Lanzarote, debido a su condición ultraperiférica y de doble insularidad, es “especialmente vulnerable”. Esta situación incrementa la incertidumbre por su alta dependencia externa para el transporte de mercancías, el suministro energético y la llegada de visitantes.
Ya se observan los primeros signos de debilitamiento en las reservas turísticas de la isla. La posibilidad de interrupciones en el flujo de petróleo y el encarecimiento del queroseno están repercutiendo en el sector aéreo europeo, provocando ajustes de capacidad en algunas aerolíneas, un previsible aumento en el precio de los billetes y una disminución en las reservas.
La situación en el Reino Unido y Alemania, principales mercados emisores de turistas hacia Canarias, es particularmente preocupante. Si esta tendencia se intensifica, la conectividad del archipiélago podría verse seriamente afectada, comprometiendo la llegada de turistas y, por ende, la actividad económica de Lanzarote y del conjunto de Canarias.
Ante este panorama, la CEL enfatiza la importancia de desarrollar una estrategia preventiva en colaboración con las administraciones públicas canarias. El objetivo es activar mecanismos que aseguren el abastecimiento, refuercen la conectividad, contengan el impacto de los sobrecostes y protejan la competitividad de las empresas y autónomos en Lanzarote.
Los últimos datos del Indicador de Confianza Empresarial (ICE) revelan un descenso del 4,6% en Canarias durante el segundo trimestre de 2026, mientras que Lanzarote registra una caída del 7,3%, uno de los retrocesos más significativos a nivel regional. Además del contexto internacional, la economía insular sigue enfrentando desafíos estructurales como la disponibilidad de vivienda, la burocracia administrativa y la necesidad de reforzar la seguridad jurídica. La incertidumbre global podría agravar la presión sobre el mercado de la vivienda, especialmente por el incremento de los costes de materiales de construcción y transporte.




