El Cabildo de Lanzarote ha invertido en la mejora de la accesibilidad universal de dos de sus espacios culturales más emblemáticos, la Casa-Museo del Campesino y el Jardín de Cactus, ambos inspirados en el legado de César Manrique. Estas actuaciones buscan crear entornos más inclusivos y seguros para todos los visitantes.
Entre las nuevas incorporaciones destacan las sillas adaptadas tipo Batec, que combinan una silla de ruedas manual con una unidad eléctrica acoplable, transformándola en un vehículo motorizado que facilita la autonomía y el desplazamiento en superficies diversas. Estos dispositivos son especialmente útiles en recorridos amplios o con desniveles.
Asimismo, ambos centros cuentan ahora con sillas de evacuación tipo oruga, diseñadas para el traslado seguro por escaleras en situaciones de emergencia, garantizando la seguridad de las personas con movilidad reducida cuando no existen itinerarios accesibles alternativos.
La iniciativa también incluye la capacitación del personal. Los trabajadores de ambos centros han recibido formación específica para el manejo de los nuevos dispositivos y para ofrecer asistencia adecuada a los visitantes.
Además, la Casa-Museo del Campesino ha implementado un sistema de accesibilidad auditiva basado en tecnología Visualfy. Esta herramienta identifica sonidos de emergencia o avisos y genera alertas inmediatas a través de señales luminosas, pantallas o notificaciones móviles, mejorando la comunicación para personas con discapacidad auditiva.
Estas mejoras se enmarcan en el objetivo del Cabildo de Lanzarote y los Centros de Arte, Cultura y Turismo (CACT) de eliminar barreras físicas, sensoriales y de comunicación, promoviendo una experiencia más accesible y segura en los espacios turísticos y culturales de la isla.



