La incidencia, localizada en las proximidades del Parque Mediterráneo, ha obligado a restringir el acceso y el baño en la zona como medida de precaución para garantizar la seguridad de los usuarios.
La medida se mantendrá vigente siguiendo las directrices de la Inspección Sanitaria del Servicio Canario de la Salud. El protocolo exige la colocación de señalización informativa y la prohibición de uso hasta que los análisis confirmen la salubridad del agua.
Está previsto que la recogida de muestras se realice este domingo. Los resultados de los análisis microbiológicos se conocerán el lunes, momento en el que se valorará la reapertura de la zona al público si los parámetros son óptimos.




