Las calles alrededor de la Plaza de la Constitución en Agaete se llenaron de un incesante gentío que, como cada cuatro de agosto, se reúne para celebrar la fiesta de La Rama. Acompañados de los silbidos de los bucios y el retumbar de tambores, platillos y trompetas, los asistentes expresaban su emoción mientras portaban grandes ramas traídas desde las laderas de Tamadaba, dibujando bajo un cielo salpicado de banderines de colores el júbilo de esta fiesta popular.
En medio de la celebración, se observaban carritos de bebés improvisados a partir de neveras y camisetas con el logo de Arehucas. El calor sofocante invitaba a refrescarse, ya fuera con pulverizadores de agua o con pistolas de agua, como las que compraron Diego Viera y Yamiley Medina, quienes planeaban un chapuzón en la Playa de las Nieves.
José Minguillón, proveniente de Los Realejos, utilizaba una gran rama de eucalipto a modo de sombrilla, bromeando sobre ser "gente de rama importante". Junto a sus amigos, que llegaron desde las seis de la mañana, se asombraban con la fiesta, a pesar de ser visitantes habituales. Demelsa Rivero, acompañada de amigas del extranjero, declaraba: "Hoy somos todas de Agaete, porque esto es un fiestón", mientras buscaba un manojo de laurel para hacerse un ramo, riendo al pensar en casarse.
La familia Lorenzo Medina disfrutó bailando sin cesar. El patriarca comentaba sobre el "buen rollo" de los canarios, mientras otros priorizaban la cerveza para sobrellevar la jornada. "Arriba la rama y a bailar", brindó un vecino.
Este año, al corro de cabezudos se sumó uno dedicado a Pepe El Perola, dueño del mítico bar de la Plaza de la Constitución, un punto de encuentro durante 33 años. Los 'papahuevos' repartían agua, y Diego Hernández estrenó un nuevo personaje, "El Chino", para bailar al son de la Banda de Agaete, expresando su sueño de "llevar un papahuevo grande". Su hermana pequeña, María, heredó a "La Negra", y la hija de Ayoze Pereza, con solo un año y cuatro meses, vivió su primera Rama con una camiseta que decía "mi primera Rama".
Irene Herrera y Thais Alarcón viajaron desde Las Palmas de Gran Canaria para bailar con una rama y una copa, destacando el "buen rollo" como protagonista. Valeria y Laura, de Arucas, vivieron su primera Rama, preparadas para el calor con frutos secos y agua. Julia y Ana, de Ucrania, se enteraron de la fiesta a través de ChatGPT, sorprendidas por la singularidad del evento.
Sin embargo, no todos los recuerdos son positivos. Hace 58 años, el padre de Antonio, conocido como "El Caminero", falleció ahogado en el mar un cuatro de agosto. Este suceso marcó profundamente a la familia, y desde entonces, él evita la celebración.
Finalmente, entre bucios, tambores y ramas, los romeros recorrieron las calles de Agaete hacia la Virgen de las Nieves. El mar recibió al pueblo entero en la playa, cerrando la fiesta agitando ramas con fervor, tal como manda la tradición.




