Simulacro de incendio en Moya genera tensión por su realismo

El ejercicio de nivel 2 en Gran Canaria, que incluye evacuaciones y tecnología de IA, ha puesto a prueba la coordinación de los equipos de emergencia.

Imagen de un simulacro de incendio forestal en Gran Canaria, con humo elevándose sobre un paisaje verde.
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Imagen de un simulacro de incendio forestal en Gran Canaria, con humo elevándose sobre un paisaje verde.

Un simulacro de incendio forestal de gran realismo en el municipio de Moya, Gran Canaria, ha generado una notable tensión entre los participantes, incluyendo a las autoridades locales, debido a la intensidad del ejercicio y el uso de tecnología avanzada.

El ejercicio, que ha alcanzado el nivel 2 de emergencia, ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de los equipos de seguridad y emergencia. La situación simulada ha incluido la evacuación de parte del barrio de Cabo Verde y el confinamiento de otras áreas, además de accidentes de tráfico con heridos y cierres de vías para aumentar la complejidad del escenario.
Para afrontar la magnitud del falso incendio, se han movilizado dos helicópteros y se ha solicitado el apoyo de la UME y de medios aéreos procedentes de Tenerife y La Gomera. El guion del simulacro, diseñado por un director experto, comenzó con un accidente de dos vehículos, uno de los cuales se incendió tras caer por un barranco, dando origen a un fuego que avanza hacia el casco de la villa de Moya.

"Las imágenes es lo que a veces ya nos confunden, porque son, parecen reales cuando son virtuales."

un portavoz del ayuntamiento
La tecnología de inteligencia artificial ha jugado un papel crucial en el realismo del simulacro, recreando el fuego de manera hiperrealista. Esta inmersión ha provocado que los participantes experimenten la situación con una intensidad comparable a la de un evento real, destacando la importancia de la preparación y la coordinación entre los distintos cuerpos de seguridad y emergencia.
Uno de los objetivos principales de este ejercicio es identificar posibles deficiencias para optimizar los protocolos de actuación. Observadores especializados están registrando todos los detalles, y al finalizar el simulacro, se llevará a cabo una reunión para analizar los errores y determinar las áreas de mejora, un paso esencial para garantizar una respuesta eficaz ante futuras emergencias reales.
La iniciativa de acoger este simulacro en Moya partió de la propia administración local. Para evitar la alarma entre la población, se llevó a cabo una intensa campaña de comunicación en las semanas previas, utilizando redes sociales, el boca a boca, centros educativos y de salud, e incluso solicitando la colaboración de los párrocos. Además, se prevé el uso del sistema de alertas ES-Alert para notificar a los ciudadanos las órdenes de confinamiento y evacuación.