La jornada festiva destacó por su alta participación, consolidándose como una cita clave en el calendario del norte de Lanzarote. La programación integró diversos actos que abarcaron desde el reconocimiento a la labor artesanal hasta espectáculos pirotécnicos y musicales.
Durante el acto institucional, se entregaron los Premios Haría 2026 al colectivo de artesanos y productores locales, valorando su contribución al desarrollo cultural y económico del municipio. Asimismo, se realizó un homenaje póstumo para nombrar Hijo Predilecto a una figura destacada por su trayectoria en la vida social de la localidad.
“"El valor simbólico de este tipo de ceremonias refuerza la identidad colectiva y reconoce la trayectoria de quienes han contribuido al crecimiento de la comunidad."
Uno de los momentos más esperados fue la quema de Facundo, un personaje simbólico que representa el cierre de una etapa festiva. Paralelamente, los Diablos de Haría protagonizaron la Danza del Fuego, una coreografía entre llamas que simboliza la victoria del bien sobre el mal.
El cierre de la velada incluyó un espectáculo de fuegos artificiales y una verbena popular que se extendió hasta la madrugada, dinamizando la actividad local según fuentes municipales.




