Tras concluir las actuaciones de menor envergadura, los servicios municipales se centran ahora en las obras declaradas de emergencia. Estas intervenciones buscan solventar los desperfectos provocados por el fuerte oleaje, el viento y las intensas precipitaciones que afectaron gravemente a diversos puntos de la costa.
Uno de los puntos clave es la reconstrucción del puente de La Longuera. Tras quedar inutilizado por la crecida del barranco, se instaló una estructura provisional que será sustituida por un puente de madera, diseñado para ofrecer mayor resistencia y una mejor integración con el entorno natural.
En la Avenida de Los Descubridores, los trabajos se enfocan en la rehabilitación del muro costero. La erosión provocada por la pleamar y la virulencia del temporal debilitó la base de la estructura, lo que obligó a iniciar proyectos de refuerzo para garantizar la seguridad y estabilidad del paseo marítimo frente a futuros episodios meteorológicos adversos.
Además de las reparaciones estructurales, el plan municipal contempla el saneamiento y embellecimiento del litoral. El objetivo es recuperar este espacio público con mejores condiciones de servicio para la ciudadanía, fortaleciendo los pilares y bases de las zonas más expuestas a la acción del mar.




