Los hechos tuvieron lugar a principios de agosto, cuando ciudadanos alertaron a la Guardia Civil de Vecindario sobre un turismo que circulaba de forma extremadamente peligrosa por calles residenciales, realizando maniobras temerarias y rozando a varios peatones.
Inicialmente, los agentes localizaron el coche estacionado sin que constara como sustraído ni requisitoria alguna. Poco después, una patrulla lo vio circulando a gran velocidad. Al percatarse de la presencia policial, el conductor ignoró las señales y emprendió una huida por diversas calles.
Durante la persecución, el individuo no respetó señales de tráfico, invadió el sentido contrario y realizó maniobras de alto riesgo, llegando a estar a punto de atropellar a varios menores cerca de una calle.
La huida finalizó al perder el control del vehículo y colisionar contra varios coches aparcados, causando importantes daños materiales. Tras el accidente, intentó huir a pie pero fue interceptado por los agentes, mostrando resistencia durante la detención.
Las investigaciones posteriores confirmaron que el coche había sido robado horas antes en una zona residencial del municipio. Además, se comprobó que el detenido carecía de permiso de conducción.
La Guardia Civil le imputa delitos de hurto de uso de vehículo a motor, conducción sin permiso, conducción temeraria, daños y desobediencia y resistencia a la autoridad. Las diligencias han sido remitidas al Tribunal de Instancia de San Bartolomé de Tirajana.




