La investigación, centrada en los sucesos ocurridos en Playa de Arinaga y Cruce de Arinaga, permitió identificar una estructura organizada con funciones repartidas entre sus integrantes. Mientras uno de los implicados ejecutaba los asaltos, otros miembros realizaban labores de vigilancia y apoyo logístico durante la huida.
En el primer asalto, perpetrado en un local de Playa de Arinaga, el autor utilizó un arma corta simulada para intimidar a los trabajadores y sustraer la caja registradora, llevándose unos 600 euros. Horas antes, el mismo individuo intentó sin éxito robar en un comercio de Cruce de Arinaga empleando el mismo método.
El análisis de las cámaras de videovigilancia fue clave para reconstruir los hechos. Los agentes detectaron la presencia reiterada de un vehículo vinculado a los sospechosos en las inmediaciones de los establecimientos afectados, lo que permitió confirmar la coordinación del grupo.
Como resultado de las pesquisas, tres personas fueron detenidas entre los días 28 y 29 de julio, mientras que una cuarta permanece investigada. La operación contó con la colaboración de diversas unidades policiales que investigaban delitos de características similares en otros puntos de Gran Canaria.




