El albergue de Arinaga, situado en Agüimes, ha restablecido el servicio de vigilancia de seguridad este viernes por la tarde. La medida llega tras varias semanas en las que el inmueble se encontraba completamente desprotegido, una situación que había reavivado la inquietud entre los vecinos y generado denuncias públicas por el deterioro y el riesgo de nuevos actos vandálicos.
Residentes de la zona habían alertado a través de redes sociales sobre la falta de protección en el recinto durante aproximadamente un mes. Las puertas de acceso se encontraban rotas, facilitando la entrada al interior del edificio. Algunos vecinos afirmaron haber observado movimiento de personas y luces de linternas en el complejo durante la noche.
Ante esta situación, el alcalde de Agüimes, Óscar Hernández, contactó con el Gobierno de Canarias para solicitar una solución urgente. Horas después, el área de Bienestar Social del Ejecutivo autonómico confirmó la restauración de la vigilancia, culminando así el procedimiento de contratación de una nueva empresa de seguridad. El inmueble, que pertenece a la Consejería de Educación, fue cedido a Bienestar Social.
Durante la mañana del jueves, el edificio presentaba sus dos accesos principales con puertas forzadas o rotas, permitiendo el libre acceso. El albergue sufre un prolongado deterioro desde julio de 2025, tras el desalojo judicial del centro de menores migrantes que gestionaba la ONG Quórum77, el cual acogía a 148 menores.
Desde entonces, el edificio, obra del arquitecto Manuel de la Peña y ubicado junto a la Playa del Cabrón, ha sido objeto de vandalismo, saqueos, incendios y robos de material. Puertas, ventanas, cableado y equipamiento interior han sido sustraídos progresivamente.
La problemática salió a la luz pública en diciembre de 2025, cuando se denunció la presencia de documentación con datos personales de menores en las instalaciones. Tras estas informaciones, el Gobierno canario activó una vigilancia provisional con apoyo de la Policía Local de Agüimes y posteriormente adjudicó un contrato de seguridad específico. La finalización de este servicio dejó nuevamente el edificio sin control en las últimas semanas.




