Ubicada en la Avenida de Canarias, cerca de la plaza de San Rafael y la de Los Algodoneros, este establecimiento ha trascendido la mera venta de libros para convertirse en un espacio donde las historias cobran vida y se fomenta el intercambio cultural entre generaciones.
La trayectoria de la librería comenzó hace más de 45 años, cuando la familia Artiles, originaria de Agüimes, inauguró el negocio en mayo de 1980. Los hermanos Ana Artiles y Pepe Artiles sentaron las bases de un proyecto que, con el tiempo, se transformaría en un referente cultural clave en el sureste de Gran Canaria. En sus inicios, la gestión de los libros era manual, reflejando una época con menos tecnología y una mayor dependencia de la intuición y la memoria.
A principios de los años 2000, la librería experimentó un relevo generacional. Un nuevo propietario asumió la dirección el 1 de abril de 2002, manteniendo la esencia original del negocio mientras lo adaptaba a los nuevos tiempos. Una empleada, que se unió al equipo poco antes, se ha convertido en el alma visible del local, gestionando el día a día con una combinación de experiencia y amor por los libros, junto a otras tres compañeras.
“"Es una librería pequeña, pero muy viva."
La cercanía es una de las principales señas de identidad de la librería. Sus estanterías ofrecen desde novedades editoriales hasta literatura infantil y para adultos, con un espacio dedicado especialmente a los autores canarios. Este compromiso se extiende a la organización de firmas de libros y encuentros con escritores, además de apoyar la autopublicación a través de una copistería asociada, facilitando a nuevos talentos la edición de sus obras.
La librería también ha sabido adaptarse a los cambios sociales. La pandemia de COVID-19, lejos de ser una amenaza, impulsó un resurgimiento de la lectura, atrayendo a nuevos públicos como adolescentes y familias. Actualmente, la clientela es más diversa, incluyendo a residentes extranjeros que buscan libros en inglés, alemán o italiano, reflejo de la pluralidad de la región.
A pesar de los desafíos y la incertidumbre en torno a las grandes ferias del libro, la Librería Vecindario se mantiene firme. Estos eventos se han convertido en una oportunidad crucial para las ventas, como se demostró en un reciente evento en Telde y en la próxima feria de Vecindario. El Día del Libro, cada 23 de abril, es una fecha especialmente significativa, transformando la librería en un punto de celebración y encuentro para los amantes de la lectura.
Con la mirada puesta en el futuro, la librería aspira a modernizar sus instalaciones y ampliar sus actividades culturales, incluyendo presentaciones al aire libre para enriquecer la experiencia lectora. El objetivo principal sigue siendo preservar la esencia de este espacio, que en un mundo cada vez más digital, continúa siendo un refugio donde el tiempo se detiene y las historias cobran vida.




