El Cabildo de Gran Canaria ha finalizado los trabajos de reparación del muro de contención en la GC-550, una de las 22 vías de la Red Insular de Carreteras afectadas por la borrasca. La inversión para esta obra ha rondado el millón de euros.
El consejero insular de Obras Públicas e Infraestructuras, Augusto Hidalgo, junto al alcalde de Agüimes, Óscar Hernández, el concejal de Obras Públicas de Agüimes, Rubén Romero, y el primer teniente de alcalde de Santa Lucía de Tirajana, Julio Ojeda, visitaron las obras. La carretera sufrió un gran derrumbe y ha estado cerrada durante cinco meses.
Augusto Hidalgo explicó que la carretera estará operativa desde primera hora del jueves, permitiendo de nuevo la conexión entre Agüimes y Santa Lucía. Agradeció el esfuerzo para culminar la obra, vital para el municipio por su alta transitabilidad.
El alcalde de Agüimes, Óscar Hernández, agradeció al Cabildo la planificación y voluntad para ejecutar la obra, destacando la importancia de la vía para residentes y visitantes.
Por su parte, Julio Ojeda, primer teniente de alcalde de Santa Lucía de Tirajana, celebró la recuperación de la conectividad y calificó la obra de gran complejidad, devolviendo la normalidad a esta importante carretera.
La reconstrucción del muro, de 90 metros de largo y unos ocho metros de altura, ha incluido excavación hasta terreno firme, cimentación, y la ejecución de un nuevo muro de mampostería hormigonada. Se han incorporado sistemas de drenaje y se ha recuperado la firmeza de la carretera.
Los trabajos de asfaltado del tramo afectado se realizarán en la noche del miércoles para garantizar la circulación completa el jueves. Se han repuesto los sistemas de contención de vehículos, señalización y balizamiento.
Continuarán las obras en el kilómetro 3,9 de la GC-550, cerca de Santa Lucía, que se espera finalicen a mediados de octubre. En esta zona, la carretera permanecerá abierta con control semafórico y limitada a un solo carril durante tres o cuatro semanas más.




