A pesar de que el gobierno municipal presentó un contrainforme jurídico en enero pasado, que supuestamente subsanaba las deficiencias detectadas en la tramitación del acuerdo, la interventora local, Tania Naya, no ha emitido un informe favorable. El portavoz del PSOE, Conchi Narváez, ha manifestado su preocupación en el último pleno, indicando que el problema persiste tras quince días de aquella sesión.
La interventora no comparte la interpretación del Jefe de Proyectos de Alcaldía, Fernando Ríos, quien elaboró un contrainforme para rebatir los reparos encontrados en el expediente. Estos reparos incluían advertencias de «vicios de nulidad» por «graves errores procedimentales», según un informe previo del servicio municipal de Patrimonio.
En su último informe de control financiero, Naya subrayó que su departamento no considera acreditada la corrección íntegra de los reparos e incidencias. La interventora ve procedente que «el órgano competente valore la conveniencia de promover una revisión de oficio del convenio» para depurar su adecuación al ordenamiento jurídico y estudiar el reintegro de las cantidades ya abonadas a Visocan.
El primer teniente de alcalde, Alejandro Marichal, criticó la interpretación del PSOE, pidiendo «responsabilidad y generosidad política» y sugiriendo que el interés del partido se centraba en obstaculizar la construcción de viviendas, algo que calificó como beneficioso para el municipio tras 25 años sin proyectos de esta envergadura.
A pesar de las dudas administrativas, Visocan ya ha sacado a licitación la construcción de 50 viviendas en Lomo de Maspalomas. El plazo para presentar ofertas finalizó recientemente, aunque el presupuesto base de licitación tuvo que ser incrementado en un millón de euros, elevándose el valor estimado del contrato.




