Un importante despliegue de la Policía Nacional en el corazón turístico de Gran Canaria ha permitido la detención de un peligroso fugitivo internacional. El arrestado, un ciudadano francés de 50 años, se encontraba en Maspalomas (municipio de San Bartolomé de Tirajana) y sobre él pesaba una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) emitida por las autoridades judiciales de su país natal. Se le reclama por su presunta implicación directa en un delito de tráfico de drogas a gran escala.
El individuo, que ya había sido juzgado y condenado en Francia por narcotráfico, había eludido la acción de la justicia francesa, siendo declarado en rebeldía. La emisión de la orden de busca y captura internacional activó las pesquisas que finalmente lo situaron en la isla.
La Jefatura Superior de Policía Nacional de Canarias coordinó las investigaciones, confirmando la presencia del reclamado en Gran Canaria. Los agentes especializados en la localización de fugitivos internacionales rastrearon al sospechoso hasta un conocido establecimiento hotelero en San Bartolomé de Tirajana. Para evitar incidentes en una zona con alta afluencia de turistas, se estableció un discreto pero efectivo dispositivo policial que culminó con su detención en el propio hotel.
Trasladado a dependencias policiales, se iniciaron los trámites para su entrega a las autoridades francesas. El detenido fue puesto a disposición de la Audiencia Nacional, órgano encargado de gestionar las Órdenes Europeas de Detención y Entrega en España. El magistrado decretó su ingreso inmediato en prisión provisional, dada la gravedad de los cargos, los antecedentes y el riesgo de fuga.
Esta operación subraya la efectividad de la cooperación policial transfronteriza y los protocolos de seguridad europeos, impidiendo que las zonas turísticas canarias sirvan de refugio al crimen organizado internacional.




