La Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha desestimado el recurso interpuesto por la Asociación Colectivo Turcón-Ecologistas en Acción contra el Decreto 114/2021, de 25 de noviembre. Dicho decreto autoriza la ejecución del proyecto de la central hidroeléctrica de bombeo Chira-Soria, impulsado por Red Eléctrica de España.
El tribunal analizó el decreto impugnado, que abordaba presuntas infracciones en los procedimientos de modificación relativos a la Directiva Hábitat y los planes de gestión de la ZEC-Macizo Tauro II, además de cuestiones de planeamiento territorial. La sentencia, sin embargo, no es firme y cabe la posibilidad de interponer un recurso de casación ante el Tribunal Supremo, según ha informado Turcón.
Los magistrados del TSJ de Canarias consideran que el proyecto fue autorizado desde la perspectiva de la ordenación del territorio mediante el procedimiento excepcional del artículo 6 bis de la Ley 11/97. Asimismo, obtuvo la autorización administrativa requerida por la legislación del sector eléctrico, concedida el 14 de diciembre de 2021 por la Dirección General de Energía del Gobierno de Canarias, que incluía la declaración de utilidad pública del proyecto.
Turcón-EeA y sus asesores jurídicos están estudiando las acciones pertinentes, manifestando que existen "muchas divergencias" con la sentencia. Cabe recordar que, para facilitar la construcción del Bombeo Reversible de Soria-Chira, el Gobierno de Canarias suspendió transitoriamente en octubre de 2010 diversas determinaciones urbanísticas de planes de ordenación territorial y urbanística de Gran Canaria, San Bartolomé de Tirajana y Mogán, que protegían el medio ambiente de la zona. El colectivo ecologista critica que "nuestras instituciones desprotegieron un espacio natural para legitimar la construcción de la obra en beneficio de Red Eléctrica".
La Central de Bombeo Reversible de Soria-Chira afecta directamente a tres espacios de la Red Natura 2000 y, de forma indirecta, a otros dos, con especial incidencia en el Barranco de Arguineguín. Turcón denuncia que "el proyecto mancilla nuestra rica biodiversidad y desprotege el territorio de las zonas afectadas".
El colectivo ecologista reitera su apoyo a la transición energética, pero critica "esta manera" de llevarla a cabo. Abogan por un modelo energético "sostenible, público, justo, descentralizado y que no afecte a los espacios naturales protegidos ni al suelo rústico de protección agrícola", en contraposición a los "oligopolios y monopolios en el sector eléctrico de las islas".




