La segunda fase de la intervención en el viaducto del Guiniguada, en sentido sur, continúa dentro del calendario establecido. Sin embargo, las características del trazado en esta calzada presentan una mayor complejidad que en la calzada norte, lo que está ralentizando la colocación de las láminas impermeabilizantes.
Responsables del Cabildo visitaron la obra esta semana y confirmaron que se había alcanzado ese primer tercio de la superficie. La diferencia de ritmo respecto al sentido norte se debe a las curvas del trazado sur, que exigen más ajustes en la instalación de las láminas impermeabilizantes.
“"La institución insular no modifica la fecha de finalización de las obras, ejecutadas por Lopesan."
La primera fase, en el sentido norte, se completó en seis días, una semana antes de lo planificado, lo que permitió reabrir esa calzada y trasladar el corte al sentido sur. La evolución de la segunda mitad aún no permite saber si se repetirá este adelanto, ya que tras la impermeabilización restan unos tres días de trabajos de asfaltado antes de restablecer la circulación.
Paralelamente a la colocación de las láminas, se están renovando las barreras de seguridad y las juntas de dilatación, trabajos que se ejecutan de forma simultánea y que siguen el ritmo programado.
Los trabajos en el viaducto buscan solucionar el problema histórico de filtraciones de agua que afectaba a la estructura. La impermeabilización completa de ambos tableros es el objetivo principal para eliminar el origen de las filtraciones.
El cierre del sentido sur, iniciado el domingo, obliga a los conductores a utilizar rutas alternativas como la GC-23, los túneles de La Ballena y Julio Luengo, y la Avenida Marítima, generando importantes retenciones en horas punta.




