La escena, captada al caer la tarde en uno de los parajes naturales más emblemáticos de Gran Canaria, muestra a numerosos individuos cruzando la cuerda de seguridad. La persona que grabó las imágenes expresó su indignación ante el comportamiento, señalando que se accedía al área restringida una vez la vigilancia se retiraba.
Las imágenes, tomadas a las 20:49 horas, evidencian cómo los visitantes aprovechan la ausencia de personal para adentrarse en la zona de reserva natural, provocando críticas por el impacto potencial sobre el entorno.
“"Se ha ido la mujer de seguridad y venga a hacerse la fotito"
Este incidente reaviva la preocupación por la protección de las Dunas de Maspalomas, un paisaje icónico del sur de la isla. La denuncia subraya la necesidad de medidas efectivas para prevenir la repetición de estas situaciones, especialmente tras el refuerzo de controles implementado por el Cabildo de Gran Canaria en abril.
En abril, el Cabildo había intensificado la vigilancia con efectivos adicionales, drones y coordinación interinstitucional, además de anunciar la instalación de sensores, cámaras y sistemas de megafonía para controlar las 404 hectáreas protegidas. Se recordó entonces que el acceso a zonas no autorizadas conlleva sanciones y se promovió el lema "la mirada sea la única huella".




